MURCIA

RUTA MURCIA CIUDAD BARROCA

DESCRIPCIÓN

MURCIA CIUDAD BARROCA
La visita comienza en La Catedral de Murcia, un templo de enorme solemnidad y de variados estilos arquitectónicos, ya que comenzó su construcción a mediados del siglo XIV. Su torre, de 98 metros de altura, fue iniciada en 1519, y concluyó en 1793. Pero es su fachada, o imafronte, la más genuina enseña barroca de la Catedral, considerada como una auténtica obra maestra a nivel internacional. Se inició en 1736, según el trazado del ingeniero Sebastián Feringan, aunque fue Jaime Bort quien se encargaría de transformar la fachada en un auténtico y colosal altar, en honor de Santa María, con la colaboración del arquitecto Pedro Fernández. Dividida en tres tramos verticales, y en dos horizontales, dispone de tres grandes puertas: la del Perdón, de San Ginés y del Obispo. Abundan las imágenes de santos relacionados con la diócesis de Cartagena. Su construcción, concluida en 1754, costó 1.878.633 reales, sete cientos mil más de lo calculado por Jaime Bort. A continuación, la ruta continúa hacia el TEMPLO DE SAN JUAN DE DIOS, el cual, ofrece la singularidad de su planta central elíptica, rodeada de seis capillas. Proyectado por el arquitecto Martín Solera, se levantó a mediados del XVIII, como parte del antiguo hospital, y conserva ricos decorados de Pablo Sistori. Actualmente presenta una variada muestra museística con esculturas religiosas de artistas murcianos. Continuamos la ruta hacia la PARROQUIA SAN JUAN BAUTISTA, levantada entre 1750 y 1777, en la parroquia de San Juan Bautista, ubicada en un céntrico y típico barrio, se funde el barroco murciano con el asomo del neoclasicismo. Fachada envuelta por dos torres gemelas, atribuida a Ventura Rodríguez, en su interior luce el baldaquino de Ramón Nerenguer, con la imagen de San Juan Bautista, de Antonio Dupar. Seguimos la ruta hacia la PARROQUIA DE SANTA EULALIA, enclavada en uno de los barrios más típicos, la parroquia de Santa Eulalia es un ejemplo del barroco levantino del siglo XVIII. Pablo Sistori pintó el retablo mayor y los del crucero. Las obras comenzaron en 1753, y culminaron el 21 de junio de 1766, gracias a una generosa donación del obispo Rubín de Celis. En este punto nos dirigimos al TEMPLO DE LA MERCED. El templo del Convento de la Merced se levantó a partir de 1705. La fachada barroca, obra de José Balaguer, se inició en 1711. Utiliza - do como almacén y fábrica de seda, tras la desamortización de Mendizábal, su precioso claustro pertenece actualmente a la Universidad de Murcia, y el templo fue donado, tras la guerra civil, a los religiosos franciscanos. Continuamos la ruta hacia la IGLESIA DE SANTO DOMINGO. La Iglesia de Santo Domingo es edificio emblemático en la ciudad de Murcia por la singularidad de sus dos fachadas. Una mira hacia la plaza de Romea. La que lo hace a la plaza de Santo Domingo, toda de ladrillo, es ejemplo de representación urbanística. De estilo barroco, también dispone de elementos renacentistas. Fue construida entre 1722 y 1745. En esta zona también encontramos el CONVENTO DE LAS ANAS, de origen en el S. XV, el actual Convento de las Anas, perteneciente a la Orden Dominica, se levantó en el XVIII, con planos de fray Antonio de San José y Toribio Martínez de la vega. Conserva retablos del templo anterior y destacan las yeserías de los capiteles, realizados en 1738 por José Ganga Ripoll. Justo en frente de este convento, nos encontramos el CONVENTO DE SANTA CLARA. En sus orígenes fue residencia de reyes árabes y cristianos, el Monasterio de Santa Clara la Real encierra entre sus muros riquezas arqueológicas, y atractivas obras del barroco, como su templo, en el que se conservan retablos con esculturas de Salzillo. En él destaca también la delicada decoración del crucero, de la etapa del barroco-rococó. Aquí, finaliza nuestra ruta.

INFORMACIÓN

Tipo actividad: Cultural
Dificultad: Fácil
Distancia: 2 Km
Dirección: Ida
Medios: A pie
Tipos: Ruta accesible / Ruta con niños / Ruta urbana

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