Salinas de Marchamalo

CABO DE PALOS (CARTAGENA)

Ver mapa

Información

A finales del siglo XIX en el entorno de Cabo de Palos, favorecido por su entorno lacustre, se establece una incipiente industria salinera en las conocidas como Salinas de Marchamalo.

El sistema de explotación se basaba en el aprovechamiento de la insolación natural que provocaba la evaporación del agua en los estanques o lagunas, quedando el residuo salino y obteniendo así el oro blanco: la sal.

En los años del auge de esta industria se construyeron una serie de edificios e instalaciones necesarios en el proceso de producción, como el dedicado a oficinas en estilo modernista, obra del arquitecto Lorenzo Ros. También destaca por su singularidad un molino de viento, con las típicas velas latinas características del Campo de Cartagena, que además es el único cuya función era la de moler sal que se conserva en la Región de Murcia, y uno de los pocos existentes en España. Más tarde a su funcionamiento se le adaptó un motor eléctrico.

La escasa productividad de las salinas unida a la especulación inmobiliaria del entorno, llevó a la empresa gestora a cerrarlas quedando abandonadas sus instalaciones. Parte de los estanques salineros todavía reciben aportaciones de agua bombeada por la Comunidad Autónoma, lo que permite que esta lámina permanente de agua acoja un importante contingente de aves acuáticas de vivos colores como los flamencos, las fochas comunes o el correlimos. reproductoras e invernantes, así como una interesantísima población de fartet (Aphanius iberus), un pez de pequeño tamaño, endémico del sureste y en peligro de extinción.

Las Salinas de Marchamalo están bajo las figuras de protección de:

Espacio Natural Protegido

LIC (Lugar de Importancia Comunitaria)

ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves)

ZEPIM (Zona Especialmente Protegida de Interés para el Mediterráneo)

Humedal de Importancia Internacional Ramsar.

¿Cómo llegar?

En Cartagena

Subscríbete a nuestra newsletter