Recorrida por el Río Segura, Archena es una población
fértil, que abre
el Valle de Ricote. Es el
oasis de nuestra Región, donde las agrestes montañas colindantes se recubren de vegetación.
Su historia se remonta a los
íberos, pueblo del que han sido hallados importantes restos, como el Vaso de los Guerreros, depositado en el Museo Nacional de Arqueología. Muchos son los historiadores que sitúan su origen en el 234 a.C. bajo la dominación cartaginense, aunque el verdadero núcleo de la población, al igual que su nombre, se sitúa en época romana. Tras la Reconquista, Archena quedó bajo dominación de la Orden de San Juan Bautista, hecho prolongado hasta el XIX; prueba de ello es la iglesia barroca dedicada a este santo.
La belleza de Archena se completa con la calidad de sus
baños termales, conocidos desde época romana. Sus aguas, con grandes poderes curativos, manan a una temperatura de 50ºC. Ubicado en el
Santuario de la Virgen de la Salud, patrona de Archena, el Balneario es uno de los atractivos turísticos más importantes de la localidad.