En un lugar estratégico, dominando el Valle de Guadalentín, se encuentra Aledo, rico en
tradición cerámica y alfarera, conservando todavía el buen hacer de los maestros de antaño y aprovechando los recursos que la tierra ofrece.
Convertido en una gran fortaleza durante la época musulmana, resistió a las fuerzas cristianas hasta el s. XII, cuando las tropas de Rodrigo Díaz de Vivar penetraron en su interior. Famoso es también por albergar entre los muros de su castillo a Alfonso X, donde vieron la luz algunas de sus conocidas partidas.
Entre sus monumentos históricos destacan la
Torre de la Calahorra , construida a finales del s. XIII y declarada, el 16 de marzo de 1961, Bien de Interés Cultural;
La Picota , construcción cilíndrica de ladrillo y argamasa, símbolo de opresión feudal que se utilizó como lugar de ajusticiamiento de malhechores;
la Iglesia de Santa María la Real , que mezcla la pureza del estilo herreriano con la riqueza decorativa del barroco y alberga en su interior imágenes religiosas del gótico y del barroco, realizadas éstas últimas por Salzillo.
El parque de Sierra Espuña, declarado de Interés Nacional en 1931, aporta a Aledo la
belleza paisajística que todo buen amante de la naturaleza quiere disfrutar.